Mantienen al Ministro de Ciencia
Ciencia: Barañao, el único funcionario que se mantiene
26.11.15 Integra en la actualidad el gabinete de Cristina Kirchner y cumplirá la misma función con Macri; en Pro destacan su perfil técnico
Entre todos los nombramientos que anunció ayer a la tarde Marcos Peña, seguramente el que mayor sorpresa causó fue el de Lino Barañao, primer ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la cartera creada durante la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.
Probablemente sólo una personalidad como la de Lino Barañao, un químico con intereses que abarcan de la antropología a las neurociencias, y que jugó un importante papel en la ciencia local incluso como investigador, cuando participó en el proyecto que culminaría con el nacimiento del primer bovino clonado del país y de América latina, podría resistir el paso de una gestión a otra sin suscitar rechazo entre sus colegas. Reconocido como un talentoso intelectual y un trabajador incansable, por lo menos hasta ahora su tarea recibe elogios desde todos los ámbitos, tanto en el país como en el extranjero.
Motivado por practicar una ciencia "orientada al uso", cuando asumió como ministro, en diciembre de 2007, declaró que había llegado para "pasteurizar la ciencia", y enseguida explicó que se inspiraría en los postulados de Louis Pasteur, que hizo sus mayores aportes mientras trataba de contestar preguntas que le planteaban los viñateros de su país.
Un ejemplo del modo en que ataca los desafíos es la iniciativa que por estos días avanza en Jujuy, donde gracias a un acuerdo entre la provincia y la universidad, el Conicet e Y-TEC, el centro de desarrollo tecnológico de YPF, y las universidades de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, de La Plata y de Córdoba, se está creando un centro de investigación que intentará desarrollar la tecnología del litio, considerado el "oro blanco" del siglo XXI por las promesas que ofrece para diseñar un nuevo tipo de baterías.Desde entonces, desarrolló una intensa tarea que produjo avances en muchos flancos al mismo tiempo. Durante su gestión regresaron al país más de 1100 científicos que habían emigrado, se construyeron decenas de miles de metros cuadrados de laboratorios, se erigió el Polo Científico de las ex Bodegas Giol, creció y se federalizó el Conicet y se pusieron en marcha programas de colaboración público-privada para el desarrollo de proyectos tecnológicos, entre otros logros. También aumentó el número de publicaciones argentinas en revistas internacionales de prestigio y se multiplicaron las colaboraciones entre grupos locales y extranjeros, muchos de ellos del Primer Mundo.
Por supuesto que todo eso no lo hizo solo. Especialmente en los últimos días, cuando expresaba su preocupación por mantener los equipos del ministerio y por no truncar los programas en marcha, solía repetir que su mayor mérito había sido "el casting".
Fuente: La Nacion
Fuente: La Nacion
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